“EL PAPEL DE LOS EGRESADOS DE CHAPINGO ANTE LA PROBLEMÁTICA ACTUAL DEL CAMPO MEXICANO”
-Por el rescate y la justicia social en el campo mexicano-
MENSAJE DE INAUGURACIÓN DEL CONGRESO
Mensaje del Ing. F. Alberto Llerena V. en la ceremonia de inauguración del primer congreso nacional de egresados de Chapingo, celebrado en Chapingo, Estado de México el 29 de Enero del 2010.
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ATENCIÓN COLEGAS:
SE LES INFORMA QUE EL DÍA 19 DE MARZO DE 2010 SE PUBLICO EL DESPLEGADO DE NUESTRO PRIMER CONGRESO NACIONAL DE EGRESADOS DE CHAPINGO, EN LA PÁGINA 25 DEL PERIÓDICO EL FINANCIERO.
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CRÓNICA DEL EVENTO POR ALEX SANCIPRIÁN
El campo, ese milagro que no vemos
Con la reciente puesta en marcha del Primer Congreso Nacional de Egresados de Chapingo ha quedado de manifiesta la importancia de devolverle al campo y sus protagonistas su genuina naturaleza como agentes de cambio social.
Era menester que ocurriese la renovación de una amistad cuya génesis viene de varios años atrás, el intercambio de experiencias, el saludo fraterno de los cofrades que se han aglutinado en la Asociación Nacional de Egresados de Chapingo (ANECh).
La cita tuvo lugar el 29 y 30 de enero pasado en Chapingo.
Diversos espacios del campus universitario de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) fueron el punto de encuentro lo mismo para exponer aspectos acerca de la “Problemática y Perspectiva de la Agroindustria”, que el “Aprovechamiento de cultivos bioenergéticos”, pasando por “El Tratado de Libre Comercio y el Desarrollo Agrícola”, así como por “Es necesario un nuevo pacto social en el campo mexicano”, “La formación académica de Chapingo y su impacto en el agro mexicano”, “Transformaciones y Rezagos en el Sector Agropecuario Mexicano”, entre muchas otras.
Cuando no pasa nada, hay un milagro que no vemos, tal y como advierte el escritor mexicano Daniel Sada en uno de sus relatos que configuran su volumen Registro de Causantes.
Es decir, ante el gris panorama de aparente empantanamiento en su desarrollo el campo mexicano, su pulso y sus principales protagonistas, aparentemente están inmersos en una inacción de suyo deleznable debido, sin duda, a la impericia de no pocos políticos que a la vuelta de los años han convertido al agro nacional en una presunta entelequia.
Así la cosas, la reciente puesta en marcha del Primer Congreso Nacional de Egresados de Chapingo, es una literal luz al fondo del túnel donde se resiste a sucumbir el campo, los productores y los egresados de Chapingo en tanto revitalizar su razón de ser.
Sin duda, el texto alusivo a la manta publicitaria de dicho evento tuvo ese toque de pretenciosa determinación que tanto seduce a no pocos especialistas en la materia: “El papel de los egresados de Chapingo ante la problemática actual del campo mexicano”.
Y contra todo pronóstico de que la activación de una tarea de esta envergadura estaba destinada al fracaso, en tanto la disímbola trayectoria laboral y de vida que han seguido los convocados, así como los estilos de formación escolástica que imperaban en su época del aula, el gis, el pizarrón, el internado y las prácticas de campo, gracias a los buenos oficios del Presidente de la ANECh Alberto Llerena, apoyado por Alicia Méndez, Magdalena Sánchez, Jaime Matus, Félix Carvallo y Miguel Gallegos, entre otros, fue posible conciliar agendas de actividades, criterios diversos y egos adjuntos, de tal manera que con la realización de este Primer Congreso de la ANECh se ha echado la simiente de esa factibilidad de aglutinar propuestas y, en efecto, avanzar en el camino del rescate y la justicia social en el campo mexicano.
Y, ciertamente, con todo y la inherente combinatoria de vanidades que resulta de juntar a decenas de hombres que han forjado desde su trinchera innumerables aportaciones para darle impulso a ese milagro que no vemos, quedó establecida esa factibilidad de que la UACh y sus egresados redimensionen su razón de ser y hacer para restaurar aquella desvencijada estructura que fue el Sistema Alimentario Mexicano y la refulgente Alianza para la Producción, y por qué no, volver a lograr la autosuficiencia alimentaria que México tuvo hasta fines de los 70’s, gracias al trabajo, conocimiento, experiencia y esfuerzo de muchos chapingueros y otros agrónomos y profesionales afines.
De otra manera, la dinámica de los trabajos en la UACh serían una quimera y una proverbial cesta de deseos incumplidos.
Era menester que ocurriese ese primer encuentro de la ANECh al igual que se consoliden los trabajos de construcción de la Unidad Académica de Zimatlán, Oaxaca, por ejemplo.
Y ahí estuvieron compartiendo el pan y la sal y la charla y la anécdota y la conciencia crítica, con propuestas serias y propositivas, hombres experimentados y altamente reconocidos que fueron ponentes, como Gabriel Baldovinos de la Peña, Manuel Villa Issa, Antonio Turrent, Enrique Palacios Vélez, Manrrubio Muñoz, Ernesto Enríquez, Carlos Manuel Castaños, Silvano Aureoles, Sergio Reyes Osorio, Lauro Bucio, Jaime Matus, José Luis Trava, Manuel Cuca, Felipe Sánchez del Castillo, Roberto Cedeño, Rafael Calderón, César Turrent, Abel Muñoz, Luis Ramiro García, Miguel Gallegos, Javier Musalem, Miguel Caballero, Luis Shangri, Alejandro Velázquez, Gildardo Espinosa, Alfonso Porras, Alberto Jiménez Merino, Raúl Nieto, Bernardino Mata, Rafael Núñez, Maximino Huerta, Oscar Palacios, Eduardo Arteaga, Edgar Ezel Mora, Eugenio Santacruz, Rubén Velázquez, Alberto Llerena, Romeo Ruíz, Magdalena Sánchez, J. Reyes Altamirano, Rogelio Pérez, Julio César Alvarez, Ricardo Sandoval, Domingo Montalvo, Hermilio Navarro, Alfonso Ríos, Marcos Portillo, Rocío Romero, Luis Eduardo Chalita y el propio rector de la UACh, Aureliano Peña Lomelí, entre otros, sin decir de los también prestigiados chapingueros que acudieron a esta convocatoria.
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Manta publicitaria del Congreso de Egresados de Chapingo
